PREVENIR QUE CURAR



¿Sabes qué es un hábito? Un hábito no es más que la actividades o conducta a la que estamos acostumbrados a realizar en el día a día. Por la acción repetitiva, a veces se nos hace fácil. Por tanto, nuestro cerebro y cuerpo funcionan como si estuviesen en modo de piloto automático, a tal punto que ni nos enteramos de lo que estamos haciendo. De ahí, pueden surgir algunas posibilidades de hábitos no tan saludables para nuestro cuerpo y mente.


La salud es, antes que nada, nuestra responsabilidad, por lo que tómatela en serio. Sin embargo, en algún momento de la vida puedes concienciarte de que seguir buenos hábitos (entre estos, seleccionar con minuciosidad una alimentación fresca y variada) puede contribuir positivamente a la salud del organismo.


¿Sabías que casi un 80% de nuestro sistema inmunológico se encuentra ubicado en los intestinos, la flora intestinal? Y, lamentablemente, con los malos hábitos que abundan en la actualidad, estas bacterias no se encuentran en la cantidad y forma adecuadas, y así, dan cabida a diversas enfermedades.


No deberíamos desatender a los hábitos saludables en prevención de la enfermedad, conque sigamos una alimentación que promueva un descanso reparador, mantengámonos en un peso saludable, controlemos nuestro apetito y sed; es un despertar de concienciación personal para vivir con mayor energía y felicidad.


Es curioso el concepto que a veces se maneja de comer saludable, por lo que puede sonar para algunas personas a «Estar a dieta» o «Te estás cuidando». Comer de modo adecuado no debería significar perder peso, sino buscar estar saludable. La realidad es que todos nos deberíamos cuidar, pero necesitaremos consumir comidas y bebidas nutritivas, para que nuestro organismo funcione bien.


Si deseas cuidar tu salud, puedes empezar desde ahora. Aprende a hacer una selección de qué comer y de qué no llevarte a la boca. De esta manera, los beneficios sumarán a favor de una vida sana. Como estás avisado, ¡aliméntate bien! Y, de una vez por todas, diles adiós a los alimentos o, mejor dicho, a los productos altamente procesados así como también a las bebidas azucaradas.


Para un buen entendedor pocas palabras, ya que es mejor prevenir que curar. Si eliges prevenir, puedes evitarte un estado de emergencia que exija la atención inmediata en la cura de la enfermedad. Cuando el malestar se manifieste a través de síntomas, tu cuerpo no hará más que recordarte que necesitas hacer algo por tu salud. Aun así, tienes la opción de cambiar o modificar los antiguos hábitos por hábitos saludables.


Algunos estudios indican que, para incorporar un hábito en la cotidianeidad donde nos movemos y nos desarrollamos, se requieren 21 días. Te recuerdo: no es necesario que lleves una agenda superajustada de cambios para el día siguiente; con fuerza de voluntad, disciplina, sobre todo con las ganas de sentirte bien y verte saludable, puedes lograrlo en conexión de cuerpo y mente.


Por Nelly M.


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FUENTES BIBLIOGRÁFICAS


LOZANO, V. Cambia de hábitos. Recupera tu salud, alimenta tu vida, México, 2016.

OSSA, R. 7 Claves para una vida saludable, vive más, vive mejor.

Mis primeros pasos hacia los hábitos saludables
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